En Corea, Los miembros del MLC continúan compartiendo la exhortación apostólica del Papa Francisco Gaudete et Exsultate. Cada mes dedican un tiempo a leer, meditar y compartir el Evangelio elegido.
En cada encuentro, los miembros comparten con sinceridad y de manera concreta sus experiencias de vida y de fe. Estas puestas en común se convirtieron en una fuente de ánimo y renovación, fortaleciendo mutuamente la alegría y el dinamismo de vivir como cristianos.
Al mismo tiempo, renuevan su compromiso de vivir con mayor fidelidad, responsabilidad y conciencia la vocación recibida, procurando ser testigos del espíritu concepcionista en sus familias, en sus lugares de trabajo, en sus parroquias y en las distintas comunidades de las que forman parte.




